DEMANDAN FRENO A LA IMPUNIDAD Y DESPOJO EN EL BOSQUE DE AGUA

El Estado de México vive un estallido social marcadamente anunciado. La indignación de los pueblos originarios y comunidades locales han roto el silencio institucional ante el ecocidio. Primero fue Ocuilan, un territorio asfixiado por la tala clandestina que obligó a sus comuneros a defender la tierra con sus propias manos. Hoy, la mecha de la digna resistencia se extiende con fuerza a Ocoyoacac y Huixquilucan.