La Junta de Gobierno del Banco de México decidió incrementar en 25 puntos base el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día a un nivel de 4.25%, con efectos a partir del 25 de junio de 2021.
La recuperación de la actividad económica global mostró un repunte durante el segundo trimestre del año, con heterogeneidad entre países por la disponibilidad de vacunas y los estímulos al gasto. La inflación global continuó aumentando por presiones en diversas materias primas, efectos de base de comparación y otras presiones de costos por cuellos de botella en la producción. Destaca que en Estados Unidos, la inflación anual del IPC alcanzó 5% en mayo, la mayor desde septiembre de 2008.
Los bancos centrales de economías avanzadas mantuvieron sin cambio su estímulo monetario, si bien se estima que este podría mantenerse por menos tiempo. Así, después de un periodo de estabilidad los mercados financieros presentaron cierta volatilidad. Como riesgos globales persisten los asociados a la pandemia y que una mayor inflación acelere el retiro del estímulo monetario.
Desde la última decisión de política monetaria, el peso mexicano se depreció, las tasas de interés de corto plazo aumentaron y las de mayor plazo disminuyeron. La recuperación de la economía mexicana subyacente, que alcanzaron 6.02% y 4.58% en la primera quincena de junio. Las expectativas de inflación general y subyacente en 2021 volvieron a aumentar y las de mediano y largo plazos se mantuvieron relativamente estables en niveles superiores a la meta de 3%.
Con la presencia de todos sus miembros, la Junta de Gobierno decidió por mayoría incrementar en 25 puntos base el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día a un nivel de 4.25%. Dos miembros votaron por mantener dicho objetivo en 4%. Hacia delante, la conducción de la política monetaria dependerá de la evolución de los factores que inciden en la inflación, en sus trayectorias previstas en el horizonte de pronóstico y en sus expectativas.
La Junta de Gobierno tomará las acciones necesarias con base en la información adicional, a fin de que la tasa de referencia sea congruente con la convergencia ordenada y sostenida de la inflación general a la meta de 3% en el plazo en el que opera la política monetaria. Es necesario salvaguardar el ámbito institucional, fortalecer los fundamentos macroeconómicos y adoptar las acciones necesarias en los ámbitos monetario y fiscal, para propiciar un mejor ajuste de los mercados financieros nacionales y de la economía en su conjunto.
