La Cámara de Diputados aprobó en lo general y en lo particular reformas a diversas disposiciones de la Ley General de Víctimas, en materia de víctimas indirectas en estado de orfandad por homicidio o feminicidio.
El dictamen establece que las víctimas tendrán derecho a la asistencia y a la atención, las cuales se garantizarán incluyendo siempre un enfoque transversal de género, diferencial y atendiendo al interés superior de la niñez.
Las entidades federativas en sus registros deberán contar con un padrón permanente y actualizado que incluya niñas, niños y adolescentes en orfandad por homicidio o feminicidio, desagregando la información, por lo menos, en los rubros de edad, sexo, escolaridad y víctima indirecta. El Registro Nacional de Víctimas deberá contar con un padrón permanente y actualizado que incluya lo anterior.
Al fundamentar el dictamen, la diputada Rocío Barrera Badillo (Morena), presidenta de la Comisión de Gobernación y Población, indicó que se trata de un proyecto noble y garantista que procura protección a uno de los sectores de la población más desprotegidos y vulnerables por sus propias condiciones, las niñas, niños y adolescentes que por homicidio o feminicidio han quedado en orfandad.
La finalidad de la reforma, dijo, es garantizar y anteponer el interés superior de la niñez en aquellos casos en que adquieren la calidad de víctima en razón del feminicidio, homicidio de su padre, madre o tutores, buscando hacer efectivo su derecho a la justicia, de conformidad con el mandato constitucional y los compromisos internacionales de los que el Estado es parte.
Subrayó que al considerarles como víctimas indirectas estaríamos, por consecuencia, reconociendo y poniendo a su alcance mecanismos para hacer efectivo su derecho a la salud, la educación, a la ayuda psicológica y al acceso a los recursos de ayuda federal y estatal, así como a la asistencia de protección reparación integral y, en su caso, a la compensación.
La diputada Olga Patricia Sosa Ruíz (Encuentro Social) subrayó que el dictamen habla de víctimas indirectas del feminicidio y del homicidio; “las niñas, niños y adolescentes los grandes olvidados, ¿por qué a ellos quién los protege?”.
Afirmó que “estamos aquí para que el Estado actúe ante las irreparables pérdidas en favor de garantizar el acceso a la cobertura de necesidades básicas como es la salud, la alimentación, el vestido, atención psicológica, el libre desarrollo y garantice la protección de los menores”.
