La Organización Mundial de la Salud asegura que por el momento no hay pruebas de que la nueva variante del coronavirus que ha surgido en visones criados en Dinamarca haya cambiado la capacidad de contagio y la gravedad del virus o vaya a tener consecuencias para la eficacia de la futura vacuna.
Las pruebas de las que se disponen hasta el momento no muestran que la variante de los visones tenga un comportamiento diferente al virus SARS-CoV-2 que está circulando en el mundo.
“Es demasiado pronto para sacar conclusiones sobre las implicaciones que tiene esta mutación específica, sea para la transmisión, la gravedad de la enfermedad o para la respuesta inmunitaria y la eficacia potencial de una vacuna”, dijo la científica jefa de la OMS, Soumya Swaminathan.
Los expertos de la OMS han aclarado que las mutaciones de un virus son habituales y que el SARS-CoV-2 ya ha experimentado varias desde que empezó a circular a finales de 2019, pero ninguna ha cambiado la forma en la que actúa. La OMS lidera un grupo de científicos que estudian constantemente las mutaciones del coronavirus en todo el mundo.
